UNA APROXIMACIÓN A LAS HABILIDADES DIRECTIVAS PARA ABOGADOS

quienes son los proyect managers y por que son cada vez mas demandados

Las Facultades de Derecho en Perú, como bien lo advierte Passara, han estructurado en su gran mayoría, la formación de los abogados, solamente en razón al aspecto legal, y sobre todo con una orientación hacia el conflicto. Si hacemos una revisión de las mallas curriculares, la dirección, está marcada por las teorías procesales, los cursos procesales y los talleres de práctica forense.
El derecho se ha abanicado tanto, por la explosión económica, los modelos financieros, las transacciones, los nuevos temas de familia, las actividades productivas, el arbitraje, etc. que la conflictividad y los juicios se tornan en una línea más del mundo legal, no en la fundamental.

Inclusive las universidades más avanzadas, siguen enfocando la formación, así sea en temas privados y empresariales, hacia el tecnicismo legal. Sin embargo la actuación de los abogados, ya no solamente tiene que ver con la aplicación de la ley, la interpretación, el uso de la doctrina, etc.; sino el entender los problemas y situaciones en un contexto, promover soluciones creativas, saber interactuar con los clientes, las contrapartes, facilitar los negocios, buscar acuerdos. En suma, buscar soluciones, en cualquier ámbito de la actividad económica o social, porque el derecho no es otra cosa que el medio de dar forma a través de la norma, a las decisiones económicas, políticas y sociales.

En ese sentido, cuando hablamos del tecnicismo legal aislado, los abogados nos ubicamos en un compartimento estanco fuera de la realidad y que se enfoca en la ley como la esencia del problema no siéndolo. La norma es un sistema de administrar conductas a través de incentivos y desincentivos, pero no es el nudo de los problemas. El análisis de situaciones con incidencia legal, tiene contextos, de tipo legal, económico o social y es ahora más que nunca, tiempo en que los abogados, debemos ser capaces analizar ese contexto, ser capaces de generar soluciones creativas, interactuar, liderar, negociar, emprender, etc. Por lo tanto se activa una necesidad para que los profesionales del derecho adquieran nuevas destrezas y habilidades que van más allá del conocimiento de la ley y su aplicación, así como de la personalidad. Estas destrezas y habilidades se convierten en herramientas de suma de valor profesional.

Los mundos del Management y la educación ya vienen haciendo una reflexión sobre el conocimiento, el coeficiente intelectual, los temas de administración clásica y la necesidad de habilidades que los ejecutivos y profesionales deben de incorporar a su formación lo que se denomina habilidades directivas y en educación sucede lo mismo con las habilidades blandas; en el sentido que los modelos educativos tradicionales no solo requieren la transmisión de conocimiento técnico aislado o estructurado, sino que el estudiante tendrá una mejor performance para la vida a través de aplicación correcta y la articulación con conductas que permitan un mejor desempeño.

abogados

Conforme a lo expuesto en los párrafos anteriores, los abogados no están exentos de la necesidad de sumar al conocimiento técnico, una serie de conductas destinadas a una mejor performance y enfoque de los problemas y de la realidad; estas habilidades y recursos son complementarios a los temas legales y contribuyen a una mejor adaptación y conexión entre lo legal y lo situacional; entonces, resulta necesario sensibilizar sobre la necesidad que los abogados tienen, de interiorizar estas habilidades que permitan visionar el futuro, puedan conocer, comprender e interiorizar para un mejor desempeño y éxito, es decir conocer de habilidades blandas y habilidades directivas.La profesión del Derecho, como la mayoría, refleja el éxito con el dinero, y este es un medio, pero la realización a nuestro entender está en lograr objetivos, metas, sueños; el dinero viene como consecuencia de los logros.

Y son las habilidades blandas y directivas, las que marcan el camino al éxito y permiten la diferenciación entre un abogado y otro, el manejo de emociones, la empatía, la posibilidad de razonar más allá del criterio y el orden legal, sino en base a la circunstancia, el contexto, el análisis costo beneficio, los elementos que pueden lograr esos niveles de diferenciación, junto con la creatividad e innovación para promover estrategias de mejor resultado en nuestro trabajo, sea en el sector privado, en el sector público, en el mundo independiente, de los estudios de abogados, del Estado o de la consultoría.Justamente la excelencia y el buen desempeño tienen que ver con el liderazgo, con cómo hacer que las cosas sucedan, cómo liderar la organización, cómo influenciar, por ejemplo en una firma, o en una empresa, cómo comunicar, cómo articular pensamiento de distinto tipo, o cómo negociar mejor.

Lo que son las habilidades blandas y habilidades directivas, entendido el éxito no como la forma de llegar a ser rico o tener dinero, el éxito a nuestro criterio debe ser asumido como la posibilidad de trascender en nuestra actividad y vida diaria a través de la excelencia para un mejor servicio a los demás o que permite una calidad de vida adecuada, confortable, razonable, sensata y digna a través de la realización profesional y el cumplimiento se sueños y objetivos que las personas trazamos a lo largo de nuestras vidas.Cuando fuimos a la universidad nadie nos habló de liderazgo, de estrategia para llegar a un objetivo o definir una situación, de resolver problemas, de la sensibilidad para tratar a los clientes, de ser facilitadores de negocios y de crear escenarios de solución, de trabajar en equipo, de la acción comercial, de construir marca personal, de la necesidad de comunicar con calidad porque la comunicación es la esencia de nuestra profesión, etc.

Estos temas no solamente son del mundo legal, sino del mundo real, los profesionales no pueden estar aislados, sino que la actividad cada vez se vuelve transversal, es decir, que involucra nuevos temas que no son solamente legales, como la psicología, el análisis económico del derecho, las conductas sociales, los temas ambientales, etc. Son nuevos elementos que suman a la actividad legal, en iguales o mayores valoraciones al momento de ver un problema legal y el manejo interdisciplinario hoy por hoy, son la llave para buenos resultados en el ámbito de los abogados.
Esos temas que nunca formaron parte de nuestra formación, inciden radicalmente en nuestro escenario, y pueden ser los “gatilladores” del crecimiento y mejor desempeño; lo interesante a decir de Wetthen y Cameron1, es que se pueden aprender, se pueden incorporar a nuestra formación, se pueden medir, interactúan y se traslapan y sobretodo que no forman parte de nuestra personalidad sino que son habilidades adquiribles a través del conocimiento aplicado y son parte de la conducta.

1. El Análisis costo beneficio de las decisiones.
2. Inteligencia emocional y manejo de emociones.
3. La actitud de comunicarse y saber escuchar.
4. La vocación por el cliente.
5. La adaptabilidad y disposición de cambio permanente.
6. Liderazgo y trabajo en equipo.
7. Negociación.
8. Empatía.
9. Trabajo en equipo.
10. Gestión comercial y servicio al cliente.
11. Etc.

habilidades directivas

¿QUE SON LAS HABILIDADES BLANDAS Y HABIILDADES DIRECTIVAS EN EL ÁMBITO LEGAL?

Las habilidades son capacidades y destrezas adquiridas por los individuos y que al ser aplicadas, se vuelven conductuales, no forman parte de la personalidad por lo tanto, son pasibles de ser aprendidas, y permiten producir resultados previstos, con la mayor certeza, con la mayor eficiencia y en el menor tiempo.

Entonces, las habilidades blandas son aquellas capacidades y destrezas adquiridas, que son complementarias, interdependientes y necesarias para lograr que el conocimiento transmitido técnicamente (como el derecho, la ciencia, la arquitectura), permitan un desempeño óptimo; se pueden convertir en hábitos y son parte del aprendizaje. Como dice Randal Kiser, se trata de comparar y ver que el hardware es el medio físico para que el software pueda funcionar, las habilidades blandas son al software lo que el conocimiento técnico o habilidades duras son al hardware.

ABOGADOS

Las habilidades blandas, incorporan habilidades subjetivas, rasgos específicos, y son diversas, como las habilidades personales, las habilidades interpersonales, las habilidades de creación, las habilidades grupales, habilidades de dirección y habilidades de inserción al mercado. La literatura tiene distintas clasificaciones y categorías de habilidades blandas, pero nosotros consideramos la necesidad de ubicar éstas en razón al sujeto y el entorno; como las habilidades personales; las habilidades interpersonales y las habilidades grupales.
Entonces si las habilidades blandas son conductas aprendibles, replicables y adquiribles, para un mejor desempeño personal; las habilidades directivas, son aquellas habilidades blandas necesarias para el desempeño de un abogado, en el contexto personal, interpersonal y organizacional o grupal.

En ese orden de ideas y bajo esta clasificación, consideramos que las habilidades blandas y directivas para un mejor desempeño por parte de los abogados, son el liderazgo, la negociación, el análisis económico para la toma de decisiones (es la forma de tomar decisiones con un fundamento de costo beneficio, es decir, cuánto cuesta cada decisión y porqué habría que tomarla); la resiliencia, la empatía, el trabajo en equipo y aprender a delegar, la comunicación, etc.

El abogado debe ser capaz de enfocar su carrera con estrategia y gestión, el abogado de estudio corporativo, forma parte de una organización que debe contar con estrategia, gestión y operación a través de un modo de hacer las cosas y el trabajo en equipo; o el abogado que trabaja para una empresa u organización, debe ser capaz de relacionarse con el resto del equipo y entender que su trabajo forma parte de la gestión para los objetivos empresariales o institucionales.

 

El contar con conocimiento técnico y destreza legal, como el conocimiento de la norma y la doctrina, la capacidad de aplicar el conocimiento legal, la interpretación de textos y la capacidad de argumentación, obviamente son fundamentales en la profesión de abogado, el análisis y la destreza oral y la lectura, pero, como dijimos hoy las habilidades blandas y directivas son trascendentales para una correcta performance como abogado, porque las habilidades técnicas y las habilidades duras son interdependientes.

De poco sirve que un abogado tenga habilidades de comunicación y de gestión de personas y clientes, sino puede plantear un tema legal de manera adecuada (no generará confianza ni credibilidad), como consecuencia de su poca formación técnica, y sucede al revés, poco sirve un abogado sumamente técnico con conocimiento de la normatividad, sino tiene un enfoque integral de situaciones y no es capaz de resolver problemas complejos en función a circunstancias, variables y situaciones más allá de la norma (generará desconfianza y poca seguridad), por ello lo importante de hablar de la interdependencia de habilidades técnicas y blandas – directivas.

 

Javier Ismodes
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1 Wheten David A. y Cameron Kim S.. Desarrollo de Habilidades Directivas, Editorial Pearson, México DF. 2016, pg.6